
Caminé por doce segundos,
suena una miseria pero rescaté demasiado.
Gracias a mi prejuicio inexistente
fui feliz por mucho tiempo, por doce segundos.
Gracias a mi tolerancia existente
pude soportar heridas, sanadas en doce segundos.
En doce segundos me di cuenta
que fueron los que llenaron mis horas,
que llenaron mis días y mi corazón...












