martes, 6 de noviembre de 2007

Un amor de ida y vuelta

Caminaba en aquellas aceras una tarde,
creo que eran mas bien las seis.
Estaba en un lugar que era fascinante,
con mucho pasto, árboles enormes,
flores de muchos colores, aire cálido,
un lugar donde es necesario estar.
Me detuve por mucho rato allí,
no quería seguir la travesía.
Seguí caminando, tratando de buscar un lugar
similar y mejor al que estuve.
Te divisé, quise alcanzarte, pero por más que caminaba,
más te alejabas y el cielo se oscureció rápidamente.
Te perdí de vista, ya no servía caminar, pues corrí;
no quería perderte por ningún modo.
Te perdiste a lo lejos y no hubo remedio alguno.
Así fue todo por un tiempo bastante prolongado,
triste y solo, con espacios oscuros y sin sentido.
Después de mucho tiempo, nace aquella luz al horizonte.
Creo que encontré el camino.
Sin perder más tiempo corrí desenfrenadamente,
no quería perder esa luz así como te perdí.
He llegado al lugar luminoso.
Me doy cuenta que es el mismo lugar al cual visité:
con el mismo pasto brillante, con arboles mas grandes,
con flores en todos lados, con aire olor a ti.
Pienso en no seguir caminando,
pues me quedaré aquí ante toda circunstancia....

1 comentario:

Francisca Sánchez dijo...

se te fue, encontraste el camino.. y ahora donde estais x)..
es un amor de ida y vuelta..todos son así..( yo creo ) el poner parentesis me hace reflexionar de cosas que no quiero decir pero al mimso tiempo las pongo ajajaj igual es choro poner parentesis

buen escritoo te la smandastee joder
panchaaaa